Leonas de montaña @ Nepal

Acá estoy, agotada pero feliz, transmitiendo desde Nepal. Hoy finalizó el tercer día de esta jornada de entrenamiento que se está llevando a cabo. 14 mujeres, provenientes de distintas regiones de Nepal, fueron seleccionadas para recibir un entrenamiento que consiste más que nada en desarrollar habilidades de negocios con el objetivo de empoderarlas como emprendedoras desde distintos roles, llevando energía solar a sus comunidades. Para muchas de ellas, es la primera vez que van a un hotel de al menos unas 3 estrellas, donde reciben charlas y actividades para hacer durante todo el día, desafiándolas a pensar más allá de lo que conocen o creen que conocen.

El primer día fue tranquilo, de introspección, donde la mayoría de las actividades se destinaron a reconocer más que nada fortalezas y debilidades, asumirlas y entender cómo asumirían su rol tomando en cuenta las variables que plantearon. Algunas de ellas eran muy tímidas e introvertidas y el nunca haber escuchado hablar de cómo funciona la tecnología que utiliza paneles solares para brindar luz y energía, las intimidaba aún más, haciendo que se dijeran a sí mismas que no tienen la capacidad de ser emprendedoras y que no saben nada de ello. Pero, siempre hay un pero, el día transcurrió y llegó la noche, así que para ablandar un poco las tensiones, antes de cenar, nos juntamos en el salón a bailar un rato. Boom, cambió todo. No sólo se generó una interacción increíble entre ellas, que empezaron a improvisar canciones entre todas, sino que hasta las más tímidas se animaron a cantar y bailar como si nadie las mirara. Increíble lo que un poco de música puede hacer en las personas. Soltar miedos, tomar confianza, crear y disfrutar.

El segundo día arrancó con el hielo roto, pero hay dos mujeres en particular a las que estuve observando, que eran extremadamente tímidas y les costaba un poco interactuar con el resto. Algo me decía que tienen un gran sufrimiento que les pesa, así que me decidí a enfocarme en ellas durante el día. Una de ellas perdió a su marido en la guerra en Arabia Saudita, hace unos tres años, y desde ese entonces tiene mucho miedo. Cuando empieza a escribir le tiemblan las manos, siente un gran nudo en la boca del estómago y se angustia mucho. Tiene un hijo de 8 años, una pequeña porción de tierra y una cabra. Acaba de vender un búfalo que tenía y trabaja la tierra en las temporadas, de manera que hay estaciones donde literalmente no tiene qué comer.

Su amiga, que vive muy cerca suyo, también perdió a su primer marido de una manera muy violenta y nunca lo pudo superar. Cuando pasó eso, su familia la volvió a casar con un hombre que es más chico que ella y constantemente le hace escenas de celos, de manera que, aprovechando que él no está en el país en este momento, vino al entrenamiento diciéndole que va a cuidar a su mamá al hospital. Ella tiene que acarrear leñas en la montaña durante unas cuantas horas ya que es parte de su trabajo. Ambas se encuentran en situaciones similares y aparentemente se complementan bien en cuanto a lo que saben hacer.

Lo que sucedió con estas dos mujeres durante el día todavía no lo termino de procesar. Empezamos a las 9 a.m. y, junto con una estudiante voluntaria que amorosamente me traduce todo, nos enfocamos en apoyarlas a ellas dos en cada trabajo en grupo. Preguntando se llega a Roma, así que preguntando acerca de sus comunidades, de su entorno y demás, pudieron casi solas armar el Business Model Canvas (Modelo de Negocios) a la perfección. Los primeros tres puntos fueron con timidez, después no paraban de tirar ideas y contarnos cómo funcionan las cosas en donde ellas viven. Es increíble pensar que hoy en día, Abril del 2015, millones de mujeres y niños mueren por estar expuestos a la contaminación generada por lámparas de kerosene y fuego, utilizados para iluminar los hogares en la noche.

¿Te imaginas vivir en la oscuridad? Ir a la cama y no poder leer, tener trabajo para hacer y no poder hacerlo, cocinar casi a ciegas, leer y escribir a la luz de una vela, tener que turnarse para tener un poco de luz, caminar en la ruta completamente a oscuras, levantarse a las 4/5 a.m. para ir a trabajar sin un destello de luz, no poder cargar tu celular, querer sacar las cuentas del día de tu negocio y simplemente no ver el cuaderno… interesante, ¿verdad?. Ésta es la situación en la que se encuentran millones de personas en el mundo, hoy. Esta noche, miles de personas están yendo a sus casas con una rama cuya punta está encendida con fuego y les sirve para ver un poquito adelante suyo, otras miles de mujeres están cocinando a la luz de una lámpara de kerosene cuya emisión equivale a 2 paquetes de cigarrillos por día, otras miles están gastando sus ganancias diarias en velas, otras miles están quemando bosta para alumbrar su habitación y otros cuantos miles de niños están haciendo su tarea a la luz de una mísera linterna.

Los productos que se le están ofreciendo a estas mujeres realmente son una de las soluciones más prácticas que haya visto. Son productos súper accesibles (entre 10 y 30 USD los más pequeños) y sirven para dar una considerable cantidad de horas de luz, además de ser una inversión que se hace una sola vez y dura unos cuantos años. Están destinados a suplir de artefactos útiles y prácticos a personas que viven en esta clase de situación y mejorar sustancialmente la situación en la que se encuentran por algo tan simple como "tener luz”. Pero hay algo que me llama la atención, más que la cantidad de razones por las que estas mujeres están convencidas de que llevar energía solar a sus comunidades generaría increíbles mejores, y es la convicción de que a través de su rol de emprendedoras, van a poder generar empleo para los desempleados de sus pueblos y de esa manera, crecer en conjunto. De la idea a la implementación hay un largo trecho, por supuesto, pero están empezando con los pies bien plantados y la intención de generar cambios positivos en ellas y en los que los rodean. 

En dos días, éstas mujeres que quizás nunca habían hablado en un micrófono, están hablando de cómo van a llevar luz a sus comunidades y que como la montaña donde viven no está muy poblada, van a ir a la montaña de al lado a conseguir más clientes. Incluso una de ellas acaba de vender dos lámparas por teléfono. ¿Cómo es posible que una persona que ni siquiera puede escribir porque le da pánico, está hablando de ir a las multitudes en su comunidad para ofrecer soluciones ante los problemas que se enfrentan en la oscuridad? La respuesta es un poco naif, pero creo que lo que necesitaban era solo un poquito de amor. Vivir en una sociedad que no te permite ser independiente y te condiciona desde diferentes aspectos y situaciones, además del machismo en exceso, hace que muchas veces guarden en su caja de cristal toda la creatividad, motivación e ideas que le permiten desarrollar su potencial. En el momento en que las ayudas a darse cuenta que esa caja no tiene llave y tienen un terreno y un motivo para explotar su potencial, todo cambia. 

Afortunadamente, desde que llegué solo se ven progresos. Con la mayor seguridad y convicción, presentan sus descubrimientos e ideas frente a todos. La barrera de idiomas lógicamente limita un poco la comprensión en profundidad de algunos temas, pero lo que decimos es sólo un 30% de lo que comunicamos, de manera que las actitudes, las sensaciones y los gestos comunican mucho más que cualquier otra cosa.

Nunca me deja de sorprender cómo todo se conecta con todo. Estamos viendo, en Nepalí, los mismos temas que analizamos con distintos emprendedores en situaciones similares en Argentina, y es increíble cómo el entorno cambia todo, pero la actitud de emprendedurismo es igual. Convicción, perseverancia, creatividad, entusiasmo y proactividad, todo indica que están creando un camino interesante por transitar. Ésta era es femenina y las mujeres son las responsables de restablecer el equilibrio a partir de lo que mejor saben hacer, amar. Entre la ternura de amor incondicional de madres y la postura de leonas, están descubriendo su rol de emprendedoras y nutriendo el liderazgo innato que, definitivamente, va a hacer mover las fichas en sus comunidades.

Veremos qué pasa en estos siguientes días...

#empresasocial #empresassociales #socialbusiness #socialenterprise #empoderamiento #empowerment #emprendedurismo #entrepreneurship

  • White Facebook Icon
  • White Instagram Icon
  • White LinkedIn Icon

© 2018 by Jessica Oyarbide.